Consejos para sobrevivir a un vuelo

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Los enfermos de corazón,  y más los que sufrimos insuficiencia cardíaca avanzada,  debemos de tomar ciertas precauciones para minimizar problemas.

En general salvo casos críticos o  periodos de recuperación, no debe de haber problemas para volar, pero debéis consultarlo a vuestro cardiólogo. Lo normal es que la cabina de pasajeros este presurizado al equivalente de 2500m de altitud.

Estos son algunos consejos lógicos:

  • Si tenéis un desfibrilador o marcapasos implantado, no olvidéis el carnet de portador para evitar los controles electrónicos. Y contactar con el fabricante para saber que hospitales en vuestro destino tienen posibilidad de leerlos y programarlos.
  • Si lleváis una maquina de CPAP, solicitar de la empresa que os la mantiene, un certificado para que no os pongan problemas al embarcar con ella.
  • No olvidéis, una copia de vuestro último diagnóstico con el tratamiento médico que tomáis. Y por supuesto vuestros medicamentos.
  • Si vais a otra comunidad autónoma, llevar la tarjeta de la Seguridad Social. Si viajáis a Europa solicitar la tarjeta de atención europea en el INSS. Seguros de viaje, deseables si vais fuera de Europa, son muy difíciles de conseguir en España.
  • Si lleváis muchos medicamentos, mejor en sus cajas con los prospectos para evitar problemas de aduana. Y llevar suficiente medicación para 15 días en el equipaje de mano.
  • Si retenéis líquidos y tomáis diuréticos,  los días anteriores al vuelo pesaros todas las mañanas para aseguraros de que no retenéis líquidos y si es necesario, ajustar los diuréticos  para llegar al avión lo más “secos” posible. El día del viaje toma una dosis normal.
  • No comáis demasiado antes de volar.
  • Si, como muchos personas, sentís miedo o desasosiego a volar, reconocerlo y pedirle al cardíologo o médico de cabecera un ansiolítico que os haga efecto en una hora, lo tomáis antes de salir de casa y evitáis esfuerzos extra a vuestro corazón.
  • Es preferible volar por la mañana, pues estaréis más descansados.
  • Si os fatigáis al caminar, no os hagáis los héroe,  al comprar el billete solicitar asistencia para que os lleven en silla de ruedas o en carrito eléctrico,  evitáis largas caminatas y esperas de pie. Y lo mismo en la llegada.
  • Si no tomáis antiagregantes ni anticoagulantes, podéis tomaros una aspirina un par de horas antes de embarcar.
  • Recordar que el ambiente del avión aumenta la deshidratación, beber líquidos pero no gaseosos ni alcohólicos.
  • A pesar de que os digan que se debe pasear en el vuelo, no lo hagáis, un mareo al levantaros y una caída os puede amargar el vuelo. Mover con frecuencia tobillos, brazos y muñecas durante el viaje.
  • Al aterrizar no tengáis prisa en levantaros, a veces se tarda en salir y no tenéis necesidad de estar de pie.
  • En el destino disfrutar pero recordar: 5 comidas ligeras al día, con poca o ninguna sal y aseguraros de no hacer más esfuerzo del que podáis. Cuidado con las temperaturas y el grado de humedad.
  • Si teneis cicatriz reciente protegerla del sol y si llevais un DAI o un marcapasos bajo la piel, no permitáis que se os caliente demasiado.